A cabo de un rato empezamos el embarque, después de facturar el equipaje y de todos los controles de seguridad por fin subimos al autobus. Una de las cosas que más me gustan de Perú es lo comodo que son sus autobuses y lo a gusto que viaja en ellos, son super comodos, los asientos son casi completamente reclinables, como viajaras en un avión en Clase Business, lo que les convierte practicamente en una cama con lo cual no tardas mucho en quedarte dormido facimente. Ayer fue un dia largo y lleno de actividades antes de salir, asi que como podeís imaginar saliendo de Lima no tarde demasiado en dormirme con la manta y la almohada que te dan. Me he despertado ya llegando a Chincha a eso de las 6 de la manaña nos han servido un pequeño desayuno a base de un sandwich de jamon y queso, una manzana y una bebida caliente a elegir entre café, té, poleo o manzanilla y cuando me he querido dar cuenta ya estabamos llegando a Paracas.
Allí me estaba esperando el taxista que me llevaría al hostal Santa Maria donde hoy voy a pasar la noche. Después de una pequeña confusión inicial he recogido mi equipaje y me he dirigido al Hostal para dejar la mochila y salir corriendo hacia el embarcadero de Chaco para realizar primera excursión de este viaje a las Islas Ballestas.
Cuando he llegado habia una cantidad enorme de turistas ya que estaban esperando haciendo cola, después de esperar un rato y cruzar unas palabras de nuevo con los gallegos que habia conocido en el autobus de ida por fin hemos embarcado en la lanzadera que nos llevaria hasta las Islas Ballestas. Saliendo del puerto de Chaco un delfin hembra con su cria se han acercado a nosotros y han hecho las delicias de todos los que ibamos en el barco. Después de unos minutos observando los movimientos de ambos delfines hemos puesto rumbo hacia el Candelabro, el famoso geoglifo grabado en la la roca del desierto del Parque Nacional de Paracas.
Después de las explicaciones y las fotos de rigor, el capitán ha encendido de nuevo los motores y ha puesto rumbo a la Islas Ballestas. De las islas, la verdad es que no se que contaros, creo que como dice el refrán una imagen vale más que mil palabras. Me han encantado no solo por la cantidad de fauna que vive en ellas (alrededor de un millón de aves, según me ha comentado el guía que iba con nosotros) sino también por sus paisajes tan espectaculares. La forma en la que el mar ha ido tallando las rocas, permitiendo hacer cuevas y dando forma a las islas en si mismas. Durante aproximadamente una hora y media hemos recorrido ambas islas así como sus diferentes islotes, hemos visto aves de todos los tipos y tamaños, pingüinos, leones marinos... Simplemente ha sido una experiencia increible!.
Ya de regreso en tierra me he acercado hasta el hostal para preguntar a que hora empezaba la siguiente excursión al Parque Nacional de Paracas. Como finalmente tenia un rato libre entre excursión y excursión he aprovechado para darme una vuelta por el pueblo y casualmente he dado con un pequeño museo arqueólogico en la avenida principal de Paracas frente a mi hostal, que ha resultado ser bastante interesante. En él he podido ver algunas piezas de las culturas Paracas, Chincha e Inca.
De regreso al hostal, conozco al grupo que me acompañara en mi visita al Parque Nacional de Paracas, una pareja de franceses y otra pareja de polacos. Hacemos nuestra primera parada en alto de un cerro donde podemos observar el pueblo de Paracas y la bahia. A continuación entramos en el Parque Nacional e iniciamos nuestro recorrido. La primera parada desde la carretera podemos observar desde lejos un grupo de flamingos en una de las zonas pantanosas del parque. A continuación salimos de la carretera para dirigirnos por un camino de tierra al Mirador de la Catedral. Antes de llegar al mirador, hacemos una segunda parada para observar los una zona de yacimientos fosiles. Llegamos hasta el Mirador y podemos ver lo que ha quedado de la famosa Catedral después del terremoto del 2007. Continuamos nuestro circuto hacia la playa del Yumaque, el Istmo de la Península y la Playa Roja. Los paisajes son alucinantes! no importa donde mires, nunca te vas a dejar de sorprender. Hacemos un pequeño descanso para almorzar y nos dirigimos a la zona de Las Lagunillas.
Al llegar a Lagunillas no hay mucho donde poder elegir, solo hay 3 restaurantes, el guía nos recomienda uno de ellos, donde una de las camareras ya nos está esperando con carta en el mano. Después de echarle un vistazo a la carta, veo que los precios son excesivamente altos, por ejemplo un ceviche de pescado s/.30, un barbaridad cuando en Paracas puedes encontrarlo por tan solo s/.15. Pregunto si disponen de un menú y me contestan que sí, que tienen un menú por s/.20 que incluye una entrada, un plato principal y una bebida, pero igual me sigue pareciendo muy caro para lo que el precio medio del menú en Perú. Como no estoy dispuesto a gastarme un dineral en comer, desconfio un poco de la recomendación que nos dan y decido dar una vuelta por los 3 para ver que es lo que hay en cada uno de ellos. Los precios son más o menos similares asi que finalmente decido quedarme en el primer sitio que había visitado y rascarme el bolsillo y comer de menú. Como entrada elijo un ceviche de pescado bastante sabroso y como plato principal unos chicharones de pescado que tampoco esta nada mal.
Ya con el estomago lleno me voy a dar un vuelta por el pueblo y subo hasta lo alto de un cerro donde hay un mirador y desde puedes ver una vista de las Lagunillas.
Ya de regreso en Paracas, me despido del grupo y del guia que nos ha acompañado y en la puerta del hostal me encuentro a un guía que me ofrece la posibilidad de ir a visitar la cuidad inca de Tambo Colorado, una de las visitas que también tenia programadas hacer en Paracas. Después de una dura negociación y de regatear, inicialmente me pedia s/.150 y al final consigo que me lo deje en tan solo s/.90, me monto en el coche y salimos hacia las ruinas de Tambo Colorado.
Tambo Colorado es uno de los centros urbanos Inca mejor conservado del Perú. Se dice que fue mandado a levantar por el inca Pachacutec para ser recinto de guerreros y altos dignatarios. El nombre proviene del quechua tampu que significa "lugar de descanso", y colorado por la pigmentación de sus paredes
El complejo está conformado por varios grupos de edificaciones, distribuidas alrededor de una plaza trapezoidal que divide la cuidad en dos sectores. En el primero de ellos esta el que se supone fue la residencia del gobernante Pachacutec. Tiene un solo acceso y se organiza en torno a un gran patio, rodeado de cerca de 30 recintos. En el otro sector está conformado por dos edificios rectangulares divididos por un muro medianero donde se supone que vivia el pueblo con diferentes áreas tales como depósitos, viviendas, etc.
Después de terminar la visita a las ruinas me llevan hasta un cerro cercano donde supuestamente se encuentran las tumbas incas.
Ya de regreso, pasamos por la plaza de Armas de Pisco, donde me doy cuenta de los efectos que dejo el terremoto y como quedo todo después de aquel devastador 15 de Agosto de 2007. También soy testigo de un precioso atardecer en la playa.









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